El 2 de septiembre me fui a Dresden a participar a un concurso de ópera italiana. Venía gente de todo el mundo, donde se habían realizado audiciones. Yo decidí audicionar el día antes del comienzo del concurso en la misma ciudad, porque era más práctico quedarme entonces de una si quedaba. Como era la última audición, se llenó de gente!!! Éramos por lo menos 150. Muchos coreanos para variar. La cosa es que audicioné y gracias a Dios quedé, entre otros 30. Ahi conocí a una mexicana muy amorosa, Jéssica García, con la que recorrimos Dresden y sacamos unas fotillos.
Al otro día en la tarde había una fiesta de bienvenida para los seleccionados en el palacio Villa Tiberius, del príncipe Alexander de Sajonia. Ahí pude ver a toooodos los chilenos que habían venido! Entre ellos la Roxana Herrera, Felipe Catalán y Luchito Olivares. Fue muy lindo verlos a todos y un orgullo ver cuantos chilenos habían pasado. En total éramos como siete.
Todos cantaron muy bien en la siguiente prueba. Yo me sentí muy bien con mi participación, pero no pasé a la segunda. C'est la vie. Pero la Roxanita, Lucho y Javier Arrey pasaron! Y Arrey pasó incluso a la final. Todo un orgullo. Incluso el director del Liceu de Barcelona se acercó a nuestro grupo de chilenos para felicitarnos por nuestro desempegno. Ejem! : )
Después de la semifinal (que no me pareció muy justa) fuimos invitados por el príncipe a su casa a un traguito, fue muy lindo compartir con todos.
Fueron días muy lindos en Dresden, compartimos mucho entre los chilenos y también con otros participantes de otros países (como con una argentina muy encantadora que canta maravilloso, de la cual hablaré en otro artículo). Esta experiencia me confirmó otra vez que me encanta concursar, independiente del resultado.
Esos días me quedé en la casa de una familia en un pueblo vecino, muy lindo, llamado Moritzburg. Carretear era complicado por la vuelta, pero aparte de eso estuvo muy bien!

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