Cuando llegué a Génova, me quedé en un hostal juvenil que quedaba, literalmente, en la punta del cerro. Súper barato, acogedor y limpio!!!
Al otro día de haber llegado, fui a Camogli a visitar a los tres tíos que viven-trabajan ahí. Éstos son Andrea, Laura y Leonora. Los dos primeros tienen boutiques de marcas caras y están siempre muy ocupados. La tía Lauretta se preocupaba más, pero el Andrea (sin dejar de ser muy amoroso) no me pescaba ni en bajada, y era como un metrosexual de 70 agnos jajaja. La Nora está enferma y la fui a ver a su casa, muy amorosa, me habló de cuando mi papá era joven y recién pololeaba con mi mamá.
Después me fui solita a la playa con una toalla que me prestó la Nora y me quemé como pancora (ay, salió verso!), y a la vuelta Lauretta con su marido Roberto me invitaron a comer deliciosooooo: mariscos para regodearse y panna cotta de postre, mmmmm!!!! Ahí aproveché de contarles todo acerca de la familia y ellos a mí.
Al otro día fui a conocer la ciudad natal de mi nonna, Rapallo! Para ser súper sinceros, me pareció muuucho más lindo Camogli... Bueno, recorrí todo lo que pude y partí para Santa Margherita Ligure en bus, harto más linda e interesante. Incluso había un parque para nignos que se llamaba Il flauto Magico, como la ópera de Mozart y en honor a él. De Sta. Margherita me tomé un barco a Portofino, que es chiquitito pero pintoresco y lindo... y caro!!! Así que no me quede más de media hora ahí.
Rapallo
Sta. Margherita Ligure
Ahí me tomé el barco de vuelta a Sta. Margherita y me tomé el tren a Génova. Mientras iba en el tren, recibí una llamada al celular de la prima que me faltaba: Juanita. Ella había estado en Camogli donde la Lauretta, que le contó todo y me quería conocer.
Así que al día siguiente, después de pasear por Génova y visitar todos los museos que había que visitar, me tomé un tren a Genova Nervi, donde ella y su marido, Franco, me pasaron a buscar. Me dieron un paseo por el parque y la costanera, precioso!!!! Y después me llevaron a un restaurante perdido en los cerros, donde nos atendieron como reyes, con la típica comida italiana de tres platos! Claro que obviamente me llené ya con el primero, pero como soy una chanchita, me lo comí todo!!!
Tengo que describirlo: De primer plato o entrada unas empanaditas de queso y jamón crudo con rúcula y funghi porcini. De segundo unos Pansottis con salsa de nueces, espectacular!!! Y de plato principal comí por primera vez en mi vida conejo!!! Después de eso me quería morir eso si jajajaja. Tuve que dormir sentada!!!
Los lindos después me llevaron hasta el hostel, pasando por lugares interesantes de Genova. Franco me iba haciendo el tour y contándome qué era cada cosa. Incluso pasamos por la villa que tenía mi bis nonno y donde mi nonna pasaba sus vacaciones cuando chica. En verdad, se pasaron!!! Fueron lejos los que más me atendieron. Claro que los otros habrían querido, pero estaban demasiado ocupados!!!
Al otro día de eso, partí a Monterosso a juntarme con mi amiga Camila Monteverde y Roberta (donde pasé el agno nuevo). La Camila tiene a su familia en la misma zona que yo, y andaba "en busca de sus raíces" como yo!
Monterosso pertenece al parco Cinque Terre, que es un grupo de 5 pueblitos, unidos por una ruta tallada en la roca a la orilla del mar y es un parque nacional protegido. Estos 5 pueblos se llaman Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso al mare.
Ahí en Monterosso paseamos y nos bagnamos en las agüitas cristalinas del mar, donde sacamos muchas fotos!!!
Al día siguiente partí a Riomaggiore en tren, para empezar con la Cami y la Roby la ruta de Cinque Terre (que termina en Monterosso, donde habíamos estado el día anterior).
El camino era maravilloso, pero cansador. Además que había un sol del demonio!!! Entonces teníamos la cabeza hirviendo y yo transpiraba como camionero jajajajaja. Pero fue simplemente muy lindo y sacamos fotos preciosas. La vista del mar por sobretodo no dejaba de asombrarme. En cada pueblito nos deteníamos a conocer. El que más nos gustó fue Corniglia, chiquitito y antiguo. Al llegar a Vernazza ya no dábamos más. El último trecho había sido de hora y media y bastante difícil, y nos quedaba el camino a Monterosso, que duraba dos horas (no por la distancia, sino por la dificultad). Aí que como ya habíamos conocida Monterosso el día anterior, nos tomamos desde Vernazza el tren de vuelta.

Al otro día conocí lo que me faltaba de Genova. La ciudad es un poco caótica, encontré yo, pero linda. Pero tenía unos callejones antiguos y era fácil perderse. No todo estaba taaaaan bien descrito en el mapa.
Al día siguiente viajé por última vez a Camogli para despedirme de mis tíos. Primero me tomé un barquito para ir a conocer San Fruttuoso (foto más abajo). Un pueblito enaaaano con una playita ídem, escondido en los cerros. Ahí estuve un rato tomando sol y bagnándome y luego me volví a Camogli, donde me despedí de todos y me junté con la Juanita para irnos a su casa. Allá me pasaron ducha, bata y lo que quisiera y la Juanita preparó una comida maravillosa!!! (pasta con pesto a la genovesa, de segundo pez espada al cartoccio y luego helados hechos por ella!)
Luego de eso me fui al ostello y al día siguiente me tomé el avión de vuelta a Alemania. Estoy tan feliz de haber conocido por fin a todos los parientes que siempre vi sólo en fotos y de los que tanto escuché hablar!!!

2 comentarios:
Una pregunta que hacerte. El pesto a la Genovesa era con porotos verdes y papas cocidas? Así lo preparaba la tía de mi ex.
Tengo haaaaaambre!!!!!!!!!
Cariños Juan"Nito"
Hermosa crónica. Muy importante tener las raíces en su sitio. Abrazo.
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