Quiero escribir, porque en verdad fueron unos días muy lindos y el ambiente con los otros cantantes y el director fue muy bueno. Los cantantes alojamos todos en el mismo lugar. El tenor y el bajo, Daniel Johannsen y Josef Wagner respectivamente, venían de Viena y eran muy amorosos, y muy buenos cantantes. La contralto (Hilke Andersen) era buenísima, alumna de una profesora chilena en Hannover.
Y el director, Michael Schmutte, un amor, con el cual seguí trabajando después.
De este concierto, que se hizo en una iglesia muy grande y linda, salió un cd bastante bueno.
En resumen, sólo tengo buenas palabras para este proyecto, que fue junto con el Coro de Cámara de la Herz Jesu Kirche y la Neue Philharmonie Westfalen, de Recklinghausen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario